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Galicia cuenta con un sistema energético muy equilibrado, con un elevado valor estratégico, tal y como refleja su considerable aportación del 8% al Producto Interior Bruto (PIB). Este segmento económico y empresarial es una de las principales fuentes de empleo. Aporta 10.500 puestos de trabajo directos y más de 22.000 indirectos, lo que pone de manifiesto la importancia de este entramado industrial y de servicios.
El parque de generación eléctrica en Galicia en el año 2006 representa el 10,9% del total de España. Contribuye de esta manera con el 19,5% de potencia instalada en el segmento de energías renovables, si se incluye la gran hidráulica, y con el 21,7% si no se considera.
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Galicia (MW)
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% Galicia frente al total de España
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| Centrales en régimen ordinario |
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Hidráulica Nuclear Carbón Fuel/Gas
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17.004 7.597 10.982 26.786
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2.876 0 1.946 539
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16,9 0 17,7 2,0
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| Total régimen ordinario |
62.369
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5.361
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8,6
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| Centrales en régimen especial |
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No renovables Solar Eólica Hidráulica Biomasa Residuos
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6.466 95 11.125 1.771 527 589
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522 1,98 2.621 412 50 67
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8,1 2,1 23,6 23,3 9,5 11,4
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| Total régimen especial |
20.571
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3.647
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17,9
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| Total |
82.940
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9.035
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10,9
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Estas cifras y el estudio comparativo de la superficie y de la población gallega en relación con la española muestran que esta comunidad ocupa un espacio estratégico en un sector esencial para el desarrollo de un país. Un análisis detallado de los 9.035 MW de potencia instalada en las cuatro provincias gallegas refleja la importante segmentación de las tecnologías implantadas para facilitar y poner en el mercado energía para el consumo.
Para la producción en régimen ordinario, Galicia cuenta con instalaciones hidráulicas y térmicas y, en el caso del régimen especial, con instalaciones de cogeneración, eólicas, mini hidráulicas, de biomasa y de residuos.
Dispone de una gran capacidad para transformar energía. Esto quiere decir que su infraestructura transformadora productiva no sólo actúa sobre los recursos propios, sino también sobre los productos primarios procedentes del exterior, incluidos los refinados del petróleo. Galicia posee un sistema de producción energética sólido y diversificado, capaz de responder plenamente a la demanda del mercado actual.
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Galicia (MW)
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% Galicia frente al total de España
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| Centrales en régimen ordinario |
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Hidráulica Nuclear Carbón Productos petrolíferos Gas natural
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2.178 5.171 5.784 1.485 5.695
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572 0 1.103 64 0
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26,3 0 19,1 4,3 0
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| Total régimen ordinario |
20.313
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1.739
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8,6
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| Centrales en régimen especial |
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Gas natural Productos petrolíferos Carbón Hidráulica Eólica
Biomasa, residuos
Solar fotovoltaica
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2.070 564 44 359 1.980
718
15
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71 90 0 106 533
51
0
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3’4 16’0 0,0 29’5 26’9
7,1
1,3
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| Total régimen especial |
5.749
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851
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14,8
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| Total generación eléctrica bruta |
26.062
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2.590
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9,9
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| Generación eléctrica de origen renovable |
5.250
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1.262
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24’0
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| Generación eléctrica con carbón |
5.828
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1.103
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18’9
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Fuente: INEGA
La tendencia a la importación de energía primaria se enfatizó a partir del 31 de diciembre de 2007, momento en el que los lignitos de Meirama y As Pontes dejaron de explotarse, y sus centrales continuan trabajando con carbón importado. En el caso Endesa en As Pontes, una central de ciclo combinado de nueva construcción emplea desde 2008 como combustible gas natural para producir 770 MW que complementen la electricidad generada por la central térmica.
La estrategia seguida por el Gobierno de Galicia es intentar no incrementar esa dependencia impulsando el desarrollo, la instalación y el uso de las fuentes renovables, fomentando un escenario que cumple las recomendaciones surgidas tras la cumbre de Kioto. La gestión de los recursos energéticos de un país es un factor clave para su expansión empresarial y, por lo tanto, en su actividad económica. Por ello, en consonancia con el desarrollo sostenible, es función de las políticas públicas la búsqueda de un balance equilibrado entre crecimiento económico y respeto al medio.
Los avances tecnológicos asociados a la evolución de la sociedad repercuten en una demanda creciente de la energía. Esto deriva en una necesidad de mejora de las infraestructuras energéticas de generación, transporte y distribución. Por otro lado, los importantes impactos ambientales asociados al sector exigen también el desarrollo de políticas energéticas que consideren este aspecto como estratégico. De esta manera, deben buscarse soluciones de compromiso para asegurar la consecución simultánea de ambos objetivos: Seguridad en el suministro y disminución del impacto ambiental del ciclo energético, fundamentalmente para alcanzar los objetivos del Protocolo de Kioto.
Parte de la solución sería compatibilizar el impulso de las fuentes renovables con las convencionales, introduciendo, en este último caso, métodos de eficiencia, que limiten su capacidad contaminante para cumplir con los nuevos compromisos medioambientales. La importancia de las energías convencionales se comprueba en la aportación de los combustibles fósiles a la energía primaria que en Galicia se transforma, la cual se sitúa muy cerca del 86%. A escala mundial, los productos energéticos de origen fósil superan el 80% de la energía primaria. Esto constata claramente que el transporte, junto con la energía dirigida a producir calor y electricidad, son los principales ámbitos de consumo de los combustibles fósiles.
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