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Galicia, por su situación geográfica, es una zona óptima para la instalación de parques eólicos. Aunque los meteorólogos recogen datos de viento para sus previsiones y para aviación, y esa información es a menudo utilizada para evaluar la idoneidad de un área determinada, no basta para su catalogación eólica. Con este fin se realizan estudios específicos por parte de los promotores.
Las velocidades del viento están fuertemente influenciadas por la rugosidad de la superficie del área circundante, por los obstáculos cercanos (como árboles, faros u otras construcciones) y por los alrededores del terreno. En la mayoría de los casos, la utilización directa de datos meteorológicos subestimará el potencial eólico real del área.
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Función de distribución de frecuencia de velocidad
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La causa del movimiento del aire es el desarrollo de diferencias de presión dentro de la atmósfera; éstas, en último término, son consecuencia de la radiación solar recibida por la tierra: La atmósfera funciona como una gigantesca máquina térmica en la que la distinta temperatura existente en los polos y el Ecuador proporciona la energía necesaria para la circulación atmosférica.
Cerca del Ecuador, la baja atmósfera se calienta y se eleva, creando una baja presión que succiona viento de ambos hemisferios (Zona de Convergencia Intertropical). Esta zona de baja presión está en promedio próxima al Ecuador, ligeramente desplazada hacia el hemisferio Norte; en ella los vientos son ligeros del este o del oeste. A ambos lados de esta zona de bajas presiones soplan los alisios, de componente este. Se trata de vientos muy constantes que convergen hacia el Ecuador. Se extienden aproximadamente hasta los 30° de latitud norte y sur.
Sobre los 30° en el hemisferio Norte, se producen las altas presiones tropicales. Estos anticiclones se desplazan algo hacia el norte durante el verano y hacia el Ecuador durante el invierno. En estas áreas los vientos son muy débiles. De esta zona de altas presiones divergen tanto los alisios como los vientos del oeste de las latitudes medias.
Desde la región de altas presiones tropicales hasta cerca de los círculos polares dominan los vientos del oeste, mucho menos constantes que los alisios, tanto en dirección como en intensidad. Además, se ven afectados en su trayectoria por los núcleos de alta y baja presión que viajan generalmente en dirección este. En el hemisferio Norte se ven influidos también por las formas irregulares de los continentes, mientras que en el hemisferio Sur son más fuertes y de dirección más constante. En las regiones polares los vientos a nivel de suelo tienen tendencia noreste (en el hemisferio Norte).
Todas estas zonas se desplazan sobre los océanos según las estaciones: Hacia el norte en verano, con una diferencia de unos 10º en latitud. Fuera de los océanos, los vientos dominantes son menos esquemáticos, especialmente entre África y Asia.
La Península Ibérica se encuentra durante la mayor parte del año dentro de la zona de vientos del oeste de las latitudes medias del hemisferio Norte, en su límite meridional. Los vientos ibéricos se ven muy influidos, por tanto, por el desplazamiento estacional de la zona de altas presiones subtropicales. En verano, al moverse éstas hacia el norte, la Península queda fuera de la zona de vientos del oeste por lo que, durante esta estación, se produce un descenso de la intensidad.
El régimen de vientos en Galicia está definido por la circulación global atmosférica y por los efectos locales generados por la complejidad orográfica de su terreno. Son características dos situaciones:
1. En invierno, la entrada de frentes procedentes del océano Atlántico en el noroeste peninsular origina vientos de dirección suroeste, que son constantes y energéticos.
2. En verano, el anticiclón se centra en las islas Azores, de donde toma su nombre, y entra en forma de cuña en Galicia, originando vientos de dirección noreste. En general suelen ser suaves, aunque en ocasiones muy energéticos.
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