Eólica marina, nueva oportunidad energética para Galicia

La eólica marina (offshore) es, probablemente, la mayor oportunidad energética e industrial que Galicia tendrá en las próximas décadas. No se trata solo de producir electricidad, porque lleva aparejados industria, empleo, puertos, tecnología y posicionamiento europeo. Los puertos gallegos, que históricamente son de los mejores del mundo, constituyen la mejor plataforma de desarrollo para la construcción de estructuras flotantes para ser instaladas en nuestros mares y en otras latitudes. Galicia, en plena influencia del océano Atlántico, es una de las zonas más ventosas de Europa e ideal para crear parques eólicos en áreas de gran profundidad. Las dársenas exteriores de Ferrol y A Coruña recibirán una inyección estatal de cien millones de euros para adaptar su logística, mientras los proyectos empresariales en marcha prevén una inversión cercana a los trescientos millones. Entre tanto, el puerto de Vigo ya diseña acciones que mejoren su rendimiento pensando igualmente en el desarrollo de la eólica marina. Galicia tiene todas los recursos, naturales e industriales, para convertirse en un nodo logístico de primer nivel en el ámbito offshore. Porque hablamos de diez mil nuevos empleos y miles de millones de euros. Es la industria pesquera, en este caso energética, del s. XXI. Además, un estudio de la Universidad de Lisboa y otras entidades independientes acreditan la convivencia de la pesca con las estructuras eólicas en el mar. En el área de Viana do Castelo se hizo un seguimiento de la biodiversidad marina durante ocho años, donde se constató la coexistencia, así como el aumento de poblaciones de distintas especies.

Otra variable estratégica es la necesidad de grandes cantidades de electricidad renovable y barata para suministrar a los grandes centros de datos. La inteligencia artificial demanda mucha potencia y consumo, demanda que crecerá de forma exponencial con el tiempo. El desarrollo cero o nulo de la eólica terrestre en los últimos años nos está marginando como territorio ideal para que las multinacionales apuesten por Galicia a la hora de implantar sus centros de datos. Aragón alfombró el desarrollo eólico en los últimos años y ahora recoge inversiones multimillonarias, además de avanzar en la transición energética. Conviene ser conscientes de que Europa apuesta por la electrificación masiva, cuya implementación reducirá hasta el 40 % el precio de la luz. En el actual contexto geopolítico de guerra, crisis energética y dependencia exterior, la Comisión Europea presentó recientemente la iniciativa AccelerateEU para acelerar el despliegue renovable, cuyos objetivos son reducir “drásticamente” los tiempos de autorización de proyectos renovables, incrementar la capacidad instalada y reforzar la seguridad energética. La propuesta europea insiste en la aplicación del interés público superior, la simplificación administrativa de los procedimientos y la limitación a uno o dos años la tramitación, entre otras variables. Los procesos administrativos deben ser más ágiles, más predecibles y mejor coordinados. No se trata de reducir garantías, sino de mejorar la eficiencia del sistema, con el fin de alcanzar el ritmo necesario en la electrificación de la economía y el imprescindible desarrollo eólico. Urge coherencia regulatoria.